martes, 1 de noviembre de 2022

¿A dónde dirigir nuestros pasos sin que nos duela?






Llega con rapidez el final de esta dura carrera 

sin que nos esperen oropeles,

sin que haya más flores que las que aguardan 

para ser algún día testigo de nuestra ausencia


No hay bienvenida ni adiós;

solo surcos que horadarán nuestro rostro 

para dejar caer la lágrima huérfana

y unas manos temblorosas

que acompañarán la fragilidad de nuestros pasos


¡Cortaron nuestras alas tantas veces! 

Aquí paralizados con la voz como bandera

cuando nadie oye y la verdad no importa


Sube y arraiga esa enredadera que oprime

y que acabará con la savia de nuestros días

para ser un átomo en aquella hoja

o aire que respirarán otros

(los que queden, si quedan)


Conseguimos alcanzar la lucidez tras mucho esfuerzo

(ese faro que alumbra nuestras tinieblas)

para dejarnos solos 

y poder ver impotentes desde la atalaya 

las miserias de este mundo

que parece enloquecer

amenazado por terribles tormentas.

Y aquí estamos sin gloria y con pena 

en el duro trance de ver en el país de los ciegos 


Se fueron alejando los que amamos 

(que no sé si nos amaron)

Y son ahora rescoldo que aviva heridas de un ayer

que no vivimos esperando vivir

y al que no podemos volver


Un tenue trino de un pájaro, 

algún brote que no pudo crecer 

porque el invierno alcanzó su primavera,

ese mismo cielo que parece imperturbable, 

la sal de ese mar que cicatrizó heridas, 

un paisaje desolado de un presente que parece sin futuro 

(aunque no lo vayamos a ver)

¿A dónde dirigir nuestros pasos sin que nos duela?


viernes, 8 de abril de 2022

¿Quién sobrevivirá?




 

Entre mis manos quedan restos
de esa ilusión que empujó mi vida
que nos ha dejado solos 
con el desánimo a cuestas
sin poso
de ese invierno sin primaveras
que se acerca
en esta isla de incomprensión

Sin solidaridad a la que asirse
acechados por monstruos
que agazapados esperan
con sus fauces abiertas
lanzando fuego 
de venganza y de odio 

Con el clamor de descerebrados
que aúpan su paso 
con sus manos de sangre
dejando tierra quemada 
- como en un juego -
con terror y muerte
desesperación y llanto

nada importa

Quién alzará la palabra entre los despojos
si la desposeísteis de todo
si solo es clamor o dolor desesperado
que nadie oye
luces en las manos y nada
nada...

De qué sirve la verdad 
si quedó enterrada en mentiras
entretejiendo historias de enemigos
tras la emoción de unas lágrimas 
que pidan a gritos venganza 
para hacer leña después 
de ese bosque que arrasasteis

Envuelve el mar mis pensamientos
y se agita con sus crestas indignado
de ese terrible volcán que ha estallado
y va dejando escoria en sus orillas
preludio del maremoto que se acerca 
¿Quién sobrevivirá?
No sé.







lunes, 30 de marzo de 2020

Solos sin nadie y sin nada







Cuando la tarde venza y la noche nos llene de llamaradas de ausencias sin despedida y sin nada 
Cuando se palpen las sombras de recuerdos que asfixian 
y lamentos que ahogan 
Cuando se filtre el vacío que hiela
la lluvia que inunda de congoja
y de miedo
Cuando no haya mañanas
y el gris se aposente tras nuestras pestañas y mil voces nos griten
Entonces llegará la calma con un alba que anuncie que se cierran puertas y se abren ventanas
Y comenzará el duelo enterrando con su implacable marcha
la soledad que mata
Y llegarán los besos ausentes
las manos que acarician y abrazan
las miradas cómplices 
El calor humano tan solo espera entrar en la casa

jueves, 21 de noviembre de 2019

Esa Paz que no llega.

Esa paz que no llega.


La Paz se alza como una paloma batiendo sus alas 
y pasa de largo sin rama de olivo
cruzando fronteras que nunca existieron

y corre en mi piel el dolor ajeno
como si fuese mía la herida o la muerte
o la congoja de esos ojos sin nada ni nadie

Y la Paz no llega

Siento la desesperanza de ese andar sobreviviendo
de ese desarraigo forzado 
de esos rostros sin nombre 

y me llegan sus lágrimas de lamentos sin eco
de voces sin forma y miradas sin gesto
me conmueven sus sueños

Y la Paz no llega

Pero nadie oye ni escucha sus llantos
y a nadie le importa sus casas sin techo y sin lumbre
porque el dolor satura y la indiferencia llega

no puedo sentir su amargura 
con la intensidad que les empuja a vivir muriendo
ni ver girar la cabeza 


Y la Paz no llega

¡Pero quiero alzar el puño y alcanzarla al vuelo!

viernes, 31 de agosto de 2018

Pobre barquilla tuya.

Godella.
"Pobre barquilla mía,
entre peñascos rota,
sin velas desvelada,
y entre las olas sola"

Lope de Vega.

 D.E.P, tío Paco. 28/8/2018

No será lo que esperabas
no te recibirán con trompetas celestiales
ni con temibles castigos
solo será la calma
de esa noche sin amanecer
que engullirá tu mar
y tus temores para siempre

Sin tu voz perdí el amarre
la voz callada que escuchaba
la voz que quería saberlo todo
y me agotaba

Conmigo descubriste la belleza de las cosas
escondida tanto tiempo
las fachadas de las casas
los árboles enormes de las avenidas
las flores de los balcones y parterres...
Aprendiste a oler el aire
a respirar la vida a pulmón abierto
a mirar al cielo
Pero…
se acercaba la muerte despacio
dejándote sin pasos y sin palabras
y afloraron de nuevo tus perjuicios
y te llamaron a la puerta tus miedos
tus renuncias
tu vida perdida
tu fe
tus tabúes
tus contradicciones
mis ideas
y fuiste tormenta que azotaba y hería
dejando a tu pequeña barca sin puerto
navegando al pairo con las velas rotas
por la vida y el tiempo
Te has ido sin verbo y sin gesto
para al final cerrar los ojos
y dejarme este terrible vacío que me ahoga.

miércoles, 5 de enero de 2011

Una declaración de amor

A ti Sagrada Familia (Hotel Arts):




Amada mía, estoy lejos de ti a mi pesar, pero desde mi privilegiada altura veo tu piedra gris, tus afiladas torres recortadas en el horizonte, tu estilizada figura. Pensarás que soy muy joven para ti, que quizás no soy digno de tu amor y que tal vez mi alcurnia no es la tuya . Te ruego que me mires con la comprensión de tu modernidad plasmada en esas nuevas torres, en esas nuevas figuras esculpidas que hacen guardia desde tu puerta, con esa piedra que el tiempo aún no ha ennegrecido.


Sé que me observas y a veces creo descubrir cierto desdén. Amor mio no confundas con altanería mi rectilínea fachada, ni te ofenda mi estructura de metal que abre al mar mi interior y  permite que el Sol invada todos  mis rincones.
Tus suaves curvas no saben del tiempo, tu increíble luz no sabe de espejos. No creas amada mía que no valoro tu esfuerzo, ni que soy ajeno al duro trance que han vivido tus piedras cinceladas golpe a golpe. En esta ciudad que te da la espalada surges como una cascada. Veo tus ramas y tus hojas como enredaderas entretejidas en tus mil agujeros y descubro de pronto el broche de una paloma prendido en tu piel.
Me dirás que mi pragmatismo nada tiene que ver con tu religiosidad, que sólo ofrezco confort a cambio de dinero.Sé que mi monótono colorido te aburre y que no despierto la admiración que provoca tu soberbia planta.
Pero tal vez por eso te amo, por tu etérea gracia, por la modernidad que te infundió con imaginación portentosa tu insigne creador. Me embelesa la esbeltez de tus formas, la policromía que rematan los pináculos de tus torres, ese mosaico veneciano que te ilumina como un sutil maquillaje.Te alzas airosa  y tu rotunda belleza se  acrecienta con los años. Tu fama  traspasa fronteras y a tus pies rendidos tienes a miles de admiradores. 
 Hoy  me he atrevido a escribirte para decirte que aquí me tienes amor, como un centinela velando tus sueños. Aquí a pesar de mi agnóstica ideología y de mi prosaico cometido, te espero con la confianza de que algún día puedas corresponder a esta pasión que siento.


Tu Hotel Arts.